En España los conductores deben dejar al menos 1,5 m de distancia lateral al adelantar a un ciclista y no pueden adelantar donde no haya visibilidad suficiente, como al llegar a una curva ciega o a un cambio de rasante. Como ciclista en Mallorca, rueda con una trayectoria estable y previsible a un metro del borde para que nadie tenga que calcular un adelantamiento apurado.
Desde el 1 de octubre de 2026, el Real Decreto 518/2026 endurece la maniobra. Al adelantar a un ciclista en vía interurbana, el conductor deberá reducir la velocidad al menos 20 km/h por debajo del límite de la vía y, en calzadas con más de un carril en su sentido, cambiar de carril por completo en lugar de pasar apurando el tuyo.
La misma reforma añade una norma urbana que se cuenta a menudo como si fuera general: en ciudad, el vehículo que circule detrás de un ciclista por el mismo carril deberá mantener al menos 5 metros. Se aplica en vía urbana, al vehículo que va detrás y en el mismo carril; no es una distancia de seguimiento en carretera.
Dos puntos más de los mismos textos: un grupo de ciclistas cuenta como una única unidad móvil al ser adelantado (art. 85.4), e incumplir las reglas del adelantamiento es infracción grave de la Ley de Tráfico (art. 76.c), con multa de 200 €. Adelantar poniendo en peligro o entorpeciendo a ciclistas supone además 4 puntos del carnet para el conductor (anexo II, punto 12).